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Mostrando entradas de junio, 2013

¡Yo decido! A mi no me vengan con cuentos

Érase una vez un burrito parado en medio de un puente colgante que estaba a punto de caer a un río, como no sabía que hacer, no decidió  moverse hacia la izquierda o hacia la derecha, y al caer el puente ¡cayó él también! y la corriente se lo llevó, era bastante fuerte. ¿Creen ustedes que haya en el mundo persona alguna que se comporte como el burrito? ¡Se le estancaría la vida, la existencia! ¿No les parece? Se percibe en el ambiente, cierta idea que de las personas que se sujetan a ciertos principios no deciden. Se tiene la equivocada idea de que a estas personas les falta libertad, autonomía, madurez, entre otras cosas. ¿Es correcta esta idea? ¿Es equivocada? ¡Decídase por alguna de las dos y siga leyendo! La vida humana se desarrolla porque los seres humanos eligen entre unas alternativas que tiene al frente, el que no elige ¡está muerto! De verdad, ¡muerto! Si una personas no se decide por alguna de las opciones que se le presentan, su vida se queda estática, no fluye; pero inc

"¡Pensar diferente no es un delito!"

 Es inconcebible ver que todos los que no estamos de acuerdo con las políticas de los gobiernos, sean locales o sea el nacional, seamos tachados de delincuentes de cuello blanco. Resulta y pasa que en Colombia objetar en conciencia  está prohibido puesto que se obstaculiza el derecho de otras personas a matar. ¡Así como lo leen! En Colombia está prohibida la objeción de conciencia personal e institucional. Personal porque, una persona que se declare impedida para practicar un aborto, por ejemplo, tiene la obligación de remitir a la persona que lo busca, a un médico que sí lo practique; e institucional porque no es permitido a ciertos centros de salud oponerse a ejecutar la misma práctica -un aborto- porque las instituciones no tienen conciencia. Actualmente "se discute" (comillas porque en realidad no se discute, sino que se hacen los discuten) qué es el objeto social de las instituciones. Hay quienes no necesitan tener dos dedos de frente para concluir que el objeto s