lunes, 12 de agosto de 2013

Femen: ¿un jaque mate al machismo y a la industria del sexo?

       Según una popular revista de amplia circulación, las integrantes del movimiento femen están convencidas de su éxito, porque toman fuerza en gran parte del mundo. Las mujeres femen lo afirman orgullosas. Sin embargo, hay quienes preguntamos si cabe enorgullece de aquel espectáculo.

            Las similitudes entre las manifestaciones femen y las de ciertos sectores económicos son numerosas. Las diferencias son pocas: mientras estos apelan a mujeres desarropadas y sonrientes para promover cualquier producto que acercan al cuerpo femenino; las femen exhiben sus pechos desnudos, el ceño fruncido y mensajes en sus cuerpos que semejan a las marcas de los animales puestas por sus dueños.

           Lo que generalmente no he podido encontrar es la relación entre el cuerpo femenino desarropado y el producto anunciado. Sólo existe una explicación: la publicidad explota el cuerpo femenino. Así, por ejemplo, para quien patrocina la selección Colombia de futbol, James Rodríguez o Falcao García serían figuras adecuadas. ¿Por qué les sustituyen por cuerpos femeninos semidesnudos? También ocurre con la publicidad que promueve productos masculinos.

         El grupo femen pretende contrarrestar esta inicua oleada de explotación y opresión de la mujer, uniéndose a los explotadores y opresores. ¡Vaya forma tan particular de manifestar oposición! Es como combatir el racismo absteniéndonos de toda relación con judíos, indígenas, afro-descendientes, etc. 

         Entendamos: el problema no radica en resaltar la belleza femenina para promover el consumo de ciertos productos. Es importante aclararlo porque es el fatal error de otros extremistas: el fundamentalismo. Se trata del contexto: sin duda, la mejor estrategia promocional de un diseñador de moda femenina es permitir que sus colecciones sean vistas sobre el cuerpo de una mujer.  Para promocionar vestidos de baño femeninos resulta idónea la imagen de una mujer luciéndolo.



           Tratándose de promocionar productos comestibles, la mejor forma de hacerlo parecería apelar a la imagen de una reunión familiar o de amigos. Es que desde antaño, cuando estamos acompañados de otras personas, los seres humanos acostumbramos compartir algo de comer para amenizar el rato. En ese escenario, se puede aprovechar tanto la belleza femenina como el atractivo masculino sin necesidad del morbo, pues ahí es donde radica el problema: en el trastorno morboso promovido por cierta publicidad.

          De igual modo, ¿qué relación existe entre el hecho de que las femen salgan desnudas a la calle y el reconocimiento de los derechos femeninos? ¿Ninguna? Entonces, resulta inadecuado protagonizar exhibicionismo de tal envergadura para manifestar descontento. Las mujeres femen argumentan que al exhibir sus torsos desnudos, son más dueñas de sí mismas. Debemos congratularnos con la trata de blancas: son más dueñas de sí mismas las mujeres que exhiben sus cuerpos promoviendo la prostitución, en beneficio de las terribles mafias mundiales. ¡Es absurdo! Se es dueño de sí mismo por tener dominio sobre sí. Si carecer de vestido es la mejor prueba de ello, los animales serían los que mejor se dominan a sí mismo. Serían los campeones del señorío, de la madurez y de la libertad. Al contrario: lo que todo esto revela es esclavitud. O, al menos infantilismo: pataleta de niño mal educado en centro comercial.

           Las femen dicen buscar que se haga evidente lo antidemocrático y violento; desenmascarar a quienes intentan vender una imagen tergiversada de la libertad. Su exhibicionismo es la antítesis de esto porque ejerce violencia contra las mujeres y promociona una idea errada de la libertad. Se dicen ‘las nuevas amazonas que luchan contra el machismo y el sexismo’, mientras en su exhibicionismo todo ello brilla por su ausencia.

           Las protagonistas del exhibicionismo femen llevan puesta una corona de flores con la que pretender simbolizar el heroísmo femenino. Pienso que para representar tal heroísmo, es innecesario cualquier símbolo. Bastaría simplemente con que cada mujer desarrollara su  naturaleza para hacerlo evidente: la naturaleza de la mujer es por naturaleza heroica. ¿Por qué? La generosidad y el desprendimiento son en sí mismos admirables.

         Edith Stein dice que las mujeres tienen una disposición especial para ser generosas y desprendidas, debido a la forma en la que conocen: “su modo natural de conocer no es tanto el de un análisis teórico cuando el de un modo natural de ir a lo concreto, de contemplarlo y de sentirlo. Esta disposición capacita a la mujer para ser protectora y educadora (...) [de] todos los que están en su entorno. A sus disposiciones naturales agrega la de compañera. Su dote y su gozo es compartir la vida de otros seres humanos, y sin duda tomar parte en todo lo que se refiere a ellos”.


         Estoy segura que si las femen entendieran lo que enseña esta antropóloga víctima de los nazis, verdaderamente estarían seguras de sí mismas; serían más dueñas de sus cuerpos, más fuertes y más independientes. Dicen las femen que sus pechos expresan su libertad sexual, de tal modo que exhibiéndolos se apropian de su condición y reivindican su poder: el cuerpo es su arma política. Realmente, el espectáculo femen sólo se ajusta a los parámetros machistas y anti-feministas que aún imperan: mientras ellas se disponen a ser oprimidas y explotadas, usando su cuerpo como ‘arma política’; los publicistas lo usan como ‘arma comercial’ para lucrarse.

           El exhibicionismo femen se toma la vocería de las mujeres sin habérnosla pedido: ser mujer es mucho más que un torso desnudo. Es persona capaz de hablar y no simplemente de marcarse el cuerpo cual animal. Igual sucede con el señorío sobre sí misma y con la libertad sexual y reproductiva. Ésta última exige oponernos al machismo imperante, cuya pretensión es obligarnos a consumir sustancias perjudiciales para nuestra salud en aras de satisfacer impulsos sexuales masculinos, sin dañar la salud del hombre. La libertad, de otra parte, es autodeterminación. Cuando la mujer es manipulada como ocurre con las femen, pierde toda auto-determinación.

          Una canción de los prisioneros, que estuvo de moda hace varios años, resulta muy adecuada:

El mejor gancho comercial, apela a tu liberalidad, toca tu instinto animal, rozando la brutalidad. Te lo encuentras en la pared, en el anuncio de un licor, pegado en un mostrador, gritándote a todo color ¡sexo compro, sexo vendo, sexo arriendo! (…) Ya no hay de que enrojecer, es cotidiano ya lo ves, ahora la virginidad es una cosa medieval. Es tu carnet de madurez, tu pasaporte a la adultez, ella no es una mujer para amar sino un enemigo al cual doblegar (…). Las rotativas de imprenta ya están empezando a editar más mujeres desnudas, y tú tienes una cara de cliente fácil, tu compras por una promesa de sexo, abres la boca y te meten el dedo, y les sigues el juego, y les das tu dinero, y te sientes muy hombre, y me rio en tu cara de tu estupidez. El mejor gancho comercial, apela a tu imbecilidad, te trata como un animal, poniendo en claro tu brutalidad, es un trofeo la ilusión que quiebras en la situación, me estás dando la ocasión de gritarte con razón: Gamulan que se duerme se lo lleva la corriente, tangente de 45”


           Qué bueno sería que las femen se enteraran que actúan como idiotas útiles del machismo. Que antes de liberarse, se oprimen y disponen a ser explotadas sexual, comercial y políticamente. ¡NINGUNA DIFERENCIA HACEN. AL CONTRARIO: PROFUNDIZAN EL PROBLEMA!

domingo, 21 de julio de 2013

Consideraciones sobre el sufrimiento

         Del sentimiento trágico de la vida, se titula un libro escrito por Miguel de Unamuno. Lo leí a la par con la Salvifici doloris de Juan Pablo II y el Vía Crucis de San Josemaría Escrivá. El elemento común en los tres libros es el sufrimiento. Mi conclusión: ¡cómo pesa la existencia! Sin embargo, como decía Nietzsche, quien tiene un por qué, no le importa el cómo.

       La vida humana es una batalla constante; mas la batalla final... Sí que es difícil: ¡nos jugamos la eternidad de manera definitiva!  Nos pasamos la vida esperando la eternidad. Hay dos formas de esperarla: pasiva o activamente, no hay otra manera. En Colombia decimos que camarón que se duerme se lo lleva la corriente; ya verá cada quien si se deja llevar por la corriente, o le hace frente en espera de la eternidad.

       Muchos nos preguntamos por la eternidad. Pero no cabe en cabeza mortal alguna: ¡es tan grande como indescriptible! Cien años son nada comparados con ella, he pensado. Mas, ¿quién alcanza a vivir un siglo? Conozco sólo una persona que ha vivido ese tiempo ¡una persona! Ahora: ¿qué son setenta u ochenta años que son el promedio de edad que alcanzan a vivir actualmente las personas?

          La pesadez de la existencia tiene sentido en la medida que exista vida después de la muerte; en tanto exista la eternidad. Me pregunto ¿cuál es el sentido de la existencia de quienes no creen en la vida futura? ¡Pesa la existencia esperando en la eternidad; siendo cristianos! ¿Cómo pesará, entonces, no esperándola; sin qué ocuparla con intensidad? ¡Qué vida tan desdichada! Cuando vivimos para alcanzar éxitos temporales, lograr estos es el acabarse de la vida. ¿Por qué luchar? Y sin embargo, la gente que así vive sigue habitando el mundo pero ¿viven? o ¿están muertos en vida! 
Ulises y Penélope
          La verdad es que no tiene nada de malo pasar una mala noche, en una mala posada (como decía Teresa de Jesús), si se espera un nuevo amanecer para encontrar una posada mejor: ¡una posada excelente! Pero si una y otra vez pasamos una mala noche, en una mala posada, y no hay amanecer ¿qué tiene de eso de bueno? Definitivamente, no habría ningún aliciente para soportar la mala noche en la mala posada, si no hubiera una suite esperándonos, si después de esa desdicha no viniera a nosotros la dicha.

          La vida (una mala noche en una mala posada), tiene sentido en la medida en que exista la eternidad (¡la suite!). Pero, cuando esa mala noche no me aporta algo que valga la pena ¿qué sentido tiene? Pensándolo bien, sólo tiene sentido el sufrimiento, en la medida en que nos acerque a la Vida Eterna. ¡Imposible para nosotros! La Iglesia Católica, como ninguna otra institución, enseña que la única forma de acercarnos con nuestro sufrimiento a la vida eterna, es uniéndolo al Sacrificio Redentor de Cristo en la Cruz, y la única manera que tenemos para unirnos al Sacrificio Redentor de Cristo en la cruz es la Eucaristía ¡en tiempo real! ¿Cómo? Poniendo en el altar toda la vida, ella adquiere sentido de eternidad.

       Hay quienes creemos todo lo anterior en virtud de la Fe. Esta, como toda virtud, requiere de un movimiento libre de la voluntad. Y ¿por qué hay quienes libremente decidimos acoger esta doctrina? Pensándolo bien, tiene sentido el planteamiento, aún para aquellos no-cristianos, pues, si todo en la vida está ordenado a un fin, el sufrimiento está incluido dentro de ese orden y bajo ese supuesto,  el sufrimiento está ordenado a dirigirnos al fin supremo: la felicidad, la vida eterna que Cristo ganó para TODOS los hombres hace dos milenios.

jueves, 20 de junio de 2013

¡Yo decido! A mi no me vengan con cuentos

        Érase una vez un burrito parado en medio de un puente colgante que estaba a punto de caer a un río, como no sabía que hacer, no decidió moverse hacia la izquierda o hacia la derecha, y al caer el puente ¡cayó él también! y la corriente se lo llevó, era bastante fuerte. ¿Creen ustedes que haya en el mundo persona alguna que se comporte como el burrito? ¡Se le estancaría la vida, la existencia! ¿No les parece?

       Se percibe en el ambiente, cierta idea que de las personas que se sujetan a ciertos principios no deciden. Se tiene la equivocada idea de que a estas personas les falta libertad, autonomía, madurez, entre otras cosas. ¿Es correcta esta idea? ¿Es equivocada? ¡Decídase por alguna de las dos y siga leyendo!

         La vida humana se desarrolla porque los seres humanos eligen entre unas alternativas que tiene al frente, el que no elige ¡está muerto! De verdad, ¡muerto! Si una personas no se decide por alguna de las opciones que se le presentan, su vida se queda estática, no fluye; pero incluso hasta el hecho de decidir no decidir, ya es una decisión... 

     Desde que se levanta hasta que se acuesta la persona humana está permanentemente decidiendo sobre su existencia; un estudiante, por ejemplo, entre las 6:00 a.m. y las 7:00 a.m. tiene que tomar, como mínimo tres decisiones: ¿me levanto o no me levanto? ¿desayuno o no desayuno? ¿voy caminando o me voy en bus? En estos casos no cabe decir: "No, no voy a hacer ninguna de las dos", cualquier cosa que haga será una decisión. Y así pasa también en cosas de mayor relieve, digo de mayor relieve por sus implicaciones a nivel personal.

          Por ejemplo:
         ¡Yo decido! vivir la abstinencia sexual como una afirmación gozosa que me permitirá amar más y mejor a quien será mi esposo.
       ¡Yo decido! no hacer uso de métodos anticonceptivos para cuidar mi cuerpo y así poder traer nuevos seres al mundo.
      ¡Yo decido! respetar la vida e integridad de quienes están débiles o indefensos porque veo en ellos un otro que me aporta algo más valioso que bienes materiales.
   ¡Yo decido! promover la identidad de la mujer y por ende sus derechos, reconociendo así el importantísimo papel que juega en la sociedad, reconociendo su diferencia con el hombre - en sentido estricto - y la necesidad que tiene de él.
     ¡Yo decido! no consumir ningún tipo de sustancia psicoactiva que me impida ejercer control sobre mi ser, porque persigo todo lo contrario, con el fin de ejercer señorío sobre mi misma, comportándome con la dignidad propia de los seres humanos y no como un caballo desbocado.

      Bajo los anteriores supuestos ¿me es permitido afirmar que quienes no actúan o piensan como yo no deciden? ¿Cómo le parecería que yo le dijera que porque usted tiene una vida sexual activa por fuera del matrimonio, usa métodos anticonceptivos, defiende el aborto y la eutanasia y quiere igualar a la mujer con el hombre no decide? Si hay personas que viven de esta manera es porque lo decidieron, así como yo decidí el otro estilo de vida. ¿Cuál es mejor? ¡Averígüelo Vargas! Por mi parte ¡yo decido! A mi no me vengan con cuentos.

miércoles, 19 de junio de 2013

"¡Pensar diferente no es un delito!"


          La imagen que encabeza el artículo contiene el siguiente mensaje: "¡pensar diferente no es un delito!". Cae como anillo al dedo para la situación que actualmente se vive en Colombia. Es inconcebible ver que todos los que no estamos de acuerdo con las políticas de los gobiernos, sean locales o sea el nacional, seamos tachados de delincuentes de cuello blanco.

         Resulta y pasa que en Colombia objetar en conciencia está prohibido puesto que se obstaculiza el derecho de otras personas a matar. ¡Así como lo leen! En Colombia está prohibida la objeción de conciencia personal e institucional. Personal porque, una persona que se declare impedida para practicar un aborto, por ejemplo, tiene la obligación de remitir a la persona que lo busca, a un médico que sí lo practique; e institucional porque no es permitido a ciertos centros de salud oponerse a ejecutar la misma práctica -un aborto- porque las instituciones no tienen conciencia.

           Actualmente "se discute" (comillas porque en realidad no se discute, sino que se hacen los discuten) qué es el objeto social de las instituciones. Hay quienes no necesitan tener dos dedos de frente para concluir que el objeto social de las instituciones podría asemejarse a la "conciencia" puesto que éste fue determinado por seres humanos con conciencia que, al crear cierta sociedad, perseguían un fin determinado por sus conciencias.

         También es mal visto que haya quienes consideremos que la celebración de un contrato entre dos hombres o dos mujeres, por medio del cual se originan obligaciones domésticas, no es un matrimonio. Estamos de acuerdo en que el aspecto económico deber ser regulado, ¡es cuestión de justicia!, pero este contrato no puede asemejarse a un contrato matrimonial, puesto que todo contrato tiene un fin, y el fin del contrato matrimonial es la protección de la prole y de la mujer.

           Entonces, ¿existen los supuesto fundamentales para que un contrato matrimonial sea celebrado entre dos personas del mismo sexo? Parece que no, el principal obstáculo es que las parejas homosexuales están imposibilitadas para procrear, así los HH Magistrados de la Corte Constitucional consideren lo contrario, bien sea por convicción o respondiendo a la agenda política del país.

          Ni que decir de las campañas que hacemos quienes estamos convencidos, con base científica, que racionalizar los impulsos nos hace más humanos: somos tachados de represivos. Cómo les parece que hace unos días me llevé una gran sorpresa escuchando Vibra Bogotá: se está promoviendo, en las emisoras juveniles, una campaña del Instituto Colombiano de Bienestar FamiliaR y el Ministerio de Protección Social en la que se incita a los jóvenes a tener una vida sexual activa a partir los 18 años, dando a entender la más grande mentira que jamás se halla oído: tener una vida sexual activa a temprana edad te hace autónomo, libre, maduro.

          El sexo, dicen los que saben y han estudiado el tema, es una de las industrias más grandes del mundo. ¿No les parece el colmo que con el patrocinio de las instituciones los ciudadanos están siendo cosificados? Con el respaldo del Estado, los ciudadanos se están convirtiendo en medios para enriquecer a los empresarios más mentirosos de todo el mundo: los productores de métodos anticonceptivos.

          No pasan cosas menos graves a nivel municipal: la Alcaldía de Bogotá, por ejemplo, está financiando el consumo de sustancias psicoactivas con los impuestos de los bogotanos, poniendo así en peligro la seguridad pública. Los médicos han hecho incontables estudios sobre los efectos que causa en el cuerpo humano el consumo de narcóticos y sus derivados; una persona que consume droga se ha puesto en condiciones de lesionar los derechos de terceros.

         Sin embargo, en Colombia el delito no consiste en ponerse en condiciones de lesionar a otro sino en solicitar que se proteja el derecho de la sociedad a la seguridad pública. ¡Sí! En Colombia "todos" (comillas, porque en realidad sólo se limitan los derechos de las mayorías) los derechos tiene un límite, menos los "derechos" (comillas, porque eso que pretenden llamar derechos, son en realidad caprichos) de las minorías.

         Y ¿qué decir de los opositores a los Diálogos de Paz con los delincuentes de las FARC? No nos bajan de enemigos de la paz, cuando aquí los únicos enemigos de la paz son los de las FARC: violadores del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, ellos que pretenden -como los jueces colombianos- hacer de las leyes y la constitución un cero a la izquierda y llegar al Congreso de la República de Colombia con dineros provenientes del narcotráfico, la extorsión y el secuestro, entre otros delitos. ¡Tal cual! Y hay más, pues el tiempo que estos burgueses "vengonzantes" se sientan en La Habana a "negociar" siguen cometiendo crímenes de lesa humanidad por los que pretenden ser indultados...

miércoles, 5 de octubre de 2011

¡Qué viva la censura totalitaria!

        Recientemente la abogada Mónica Roa sorprendió con una tutela contra el Procurador General de la Nación, demandando protección y restablecimiento del derecho fundamental a la información. Para  el efecto pidió la creación de una “Mesa Interinstitucional”, que se encargue de “instruir” al Procurador. Para no extendernos: demanda la creación de un organismo totalitario que imponga al citado funcionario la obligación de hacer lobby en pro del aborto.  

         Adicionalmente, pide que se ordene la creación de un “Comité de Censura”, que actuando cual comité de salud pública de Robespierre, soviets de Stalin y Pol Pot, tribunal nazi especial o tribunalillo inquisitorial; garantice la “pureza ideológica de género” en las declaraciones y actuaciones del Procurador. Los miembros del tal comité, como en los casos históricos citados, serían personajillos que titen una ideología incapaz de imponerse por las vía de la razón y sí por la fuerza que Cicerón identificó con el derecho de las bestias.  ¡Qué coherencia!

    El Procurador respondió destapando titiriteros: la demanda protege intereses económicos de la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF, en inglés), importador de la “píldora del día después”. Una aseveración infamante que podría aprovecharse para declararlo calumniador, y demostrar cómo es que “sus pronunciamientos están motivados por su fe católica”, que obstaculiza el progreso al no ser compartidos por cierta ideología. Eso sí: ningún documento eclesiástico es citado por el Procurador.

       Como si la denuncia del Procurador fuera insuficiente, una alta funcionaria de Profamilia es parte de la Junta Directiva de la Women’s Link Worldwide. Desde 2001, Profamilia es el importador colombiano exclusivo del Postinor-2 (píldora del día después), y el 83% de sus ingresos provienen del rubro de anticonceptivos y salud sexual. ¿Habrá algún interés económico oculto? ¿Lo pretendido será aumentar el mercado y las utilidades de un negocio, como el de quienes construyeron los hornos nazis y suministraron el gas asesino de judios? Una muestra: aquella entidad es miembro de la IPPF, que en 2009 proporcionó casi 1,5 millones de servicios vinculados al aborto y distribuyó 152 millones de preservativos. El mismo año, su filial estadounidense registró ingresos por más de U$ 1.100 millones.  

      Más aún: IPPF es uno de los principales donantes de Women’s Link Worldwide y tiene estrechos vínculos con la Fundación Oriéntame y el Instituto Gutmacher. Estos trabajan con el Ministerio de la Protección Social fijando las cifras de abortos clandestinos, mediante cifras que se ajustan perfectamente a sus objetivos. ¿Manipulación neo-imperial?

       En sí misma, la demanda carece de fundamento. Conceder el amparo sería abrir la caja de pandora descrita por Hannah Arendt en “Los Orígenes el Totalitarismo”. Lo sabe hasta el más neófito en ciencia política. También, entonces, los Magistrados de la Corte Constitucional, así los obnubile el derecho fundamental del Procurador a su libertad de conciencia y de creencias; y su afán de convertir las sentencias en leyes invasoras de la función legislativa que con frecuencia desconocen sus propios precedentes.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Una democracia que devino en despotismo

          El 27 de Septiembre, era el primer debate en la Comisión Primera del Senado para decidir sobre la modificación del artículo 11 de la Constitución Política de Colombia, debido a la intervención del Senador Roy Barreras, el debate fue aplazado. Cinco millones de electores lo pedimos, es decir, más de la mitad de quienes elegimos a Juan Manuel Santos como Presidente de la República, para continuara las políticas llevadas a cabo por Álvaro Uribe. Cinco millones de personas que no son suficientes para los honorables senadores de la comisión primera del Senado. Pidieron que se escuche a los médicos y a los educadores… ¿Y la voluntad popular? ¿No fueron ellos elegidos para ejecutar la voluntad del pueblo?

        Las democracias tienen como fin primordial ejecutar la voluntad popular, traducida en la de la mayoría. En Colombia la democracia está deviniendo en despotismo, los políticos han hecho de la “democracia” una forma de gobierno en la que se busca “darle gusto a todos” y no se han percatado de que eso no es posible. Han llegado a un punto tal, que el país está sumido en una “minoricracia” y cinco millones de electores, tienen que sujetarse al parecer de unos cuantos, la democracia colombiana está dando pasos agigantados hacia el despotismo, si no es que ya lo alcanzó.

       La Comisión Primera del Senado estaba llena de defensores de la mujer. De pronto entraron cuatro promotoras del aborto y al rato, faltando poco para empezar el debate, hizo su aparición Mónica Roa. Mientras tanto, una señora me contaba que el día de la mujer en la Defensoría del Pueblo, no dejaron hablar a las mujeres provida. Ella, al ver tal discriminación, hizo público su sentimiento de exclusión, les cayó como un baldado de agua fría, y les hizo caer en cuenta, que en este proceso, se discrimina a las mujeres que no pueden tener hijos. Pero eso no lo menciona nadie.

        Desde el principio estaban que aplazaban el debate. Primero porque había dos senadores por fuera, entre ellos Roy Barreras, llegó tarde y con su presencia el aplazamiento fue un hecho. En cuanto a su intervención tengo que decir, es contundente, pero su contundencia y su título de médico sirvieron para que (i) tachara el video proyectado de mentiroso y manipulador de la sensibilidad humana, (ii) rechazara el hecho de que se encarcele a las mujeres que abortan, 
como si nosotros no lo hiciéramos; y (iii) desconociera por completo el síndrome postaborto. Por su parte Mónica ni miraba el video (¿?) y sus simpatizantes hacían cara de indignación (¿?). Yo me indigné de verlas a ellas haciendo cara de indignación… ¿Qué hacen promoviendo semejante atentado contra la vida?

          La intervención del Senador Roy Barreras me pareció una burla a nuestra inteligencia. Suponiendo que el video no mostrara las imágenes de un bebé humano, ¿qué hace que el no-nacido sea ser-humano? ¿Su aspecto físico? Al parecer el referido Senador, no entendió la intervención del Senador Manuel Enriquez y, si la entendió, se hizo el de la vista gorda (¡y de qué manera!). La ponencia a favor del Senador Enriquez estaba fundamentada, no en las imágenes que el Senador Barreras tachó de falsas, sino en un hecho científico: la composición biológica del cigoto, embrión, feto o bebé (distinción que el Senador Barreras hizo, pero que a mi parecer es innecesaria). Finalmente, el mismo Senador logró que se aplazara el debate con 8 votos a su favor.

           Pocos de los Senadores de la Comisión Primera tienen en cuenta que cinco millones de firmas no son cualquier cosa, y están dispuestos representar la voluntad de esas personas; los otros, persiguiendo no sé los intereses de quién, quieren ignorar la petición de sus electores, sin contar con que no faltan los que, como el Senador Carlos Enrique Soto, no dicen claramente cuál es su posición y dejan a los colombianos en el limbo, sin saber cómo votar la próxima vez, o como la Senadora Gloria Inés Ramírez, que se toman la vocería de las mujeres omitiendo lo que dicen las mujeres provida… Al parece estamos en una democracia que devino en despotismo.

martes, 19 de abril de 2011

Así es el Derecho en el siglo XXI

        El padre, y máximo exponente del positivismo jurídico es Hans Kelsen. Definió el Derecho como “un conjunto de normas que regulan el comportamiento humano” (Kelsen, 2005), sostuvo que la coherencia o incoherencia de un acto con respecto al Derecho, está determinada por su mención en alguna norma: “el enunciado de que un acto o conducta humana situado en el tiempo y en el espacio es una acto de derecho (o, un acto contrario a derecho) es el resultado de una explicitación específica, a saber, una explicitación normativa” (Kelsen, 2005), pero no cualquier norma, sólo aquella emitida por la autoridad competente: “sólo una autoridad competente puede establecer normas válidas, y esa competencia sólo puede basarse en una norma que faculte a imponer normas” (Kelsen, 2005).

         Dice el autor, que la norma fundante básica “es la fuente común de la validez de todas las normas pertenecientes a uno y el mismo orden” (Kelsen, 2005) ¿Es realmente el Derecho, un conjunto de normas establecidas por una autoridad competente, que establece los parámetros de comportamiento? o ¿esos parámetros de comportamiento, son las tendencias naturales del hombre y la autoridad competente lo único que hace es descubrirlas – entiéndase por descubrir, según la Real Academia Española,”1. tr. Manifestar, hacer patente. 2. tr. Destapar lo que está tapado o cubierto. 3. tr. Hallar lo que estaba ignorado o escondido, principalmente tierras o mares desconocidos. 4. tr. Registrar o alcanzar a ver. 5. tr. Venir en conocimiento de algo que se ignoraba.” (Española, 2005)–?

         ¿No es más coherente decir que los comportamientos son previos a la norma y la tarea del legislador es estudiarlos para establecerlos en el ordenamiento jurídico? Si ninguna norma de la Constitución Política establece que debemos comer y vestir, ¿por qué nos sentimos obligados, entonces, a dar de comer y de vestir al que no tiene? Si no lo dice la norma ¡no es un derecho! Pero, cuando se presenta esta situación, hablamos de vida digna ¿hay alguna norma que determine lo que es vivir dignamente? ¡QUÉ ME LA MUESTREN!

         Bajo el supuesto de la doctrina positivista – que el deber ser es lo que dice el legislador –, se puede concluir: si el legislador establece que el acceso carnal violento no es delito, porque quien ejecuta el acto está ejerciendo su derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad, y éste, por ser fundamental, es inviolable, entonces el acceso carnal violento deja de ser un delito – es decir, deja de ser contrario a derecho – y pasa a ser un derecho, que se origina en el libre desarrollo de la personalidad, más aún si no hay exactitud sobre de lo que es la dignidad humana.

        ¿Absurdo, no? Pero, absurdo y todo, ha pasado en los regímenes totalitarios, por ejemplo, en la Alemania Nazi, era permitido este comportamiento si se ejecutaba con mujeres judías (Rees, 2005)…. Y así mismo ocurrirá aquí en Colombia si seguimos como vamos: las leyes determinan el deber ser de las relaciones sociales, es decir, la naturaleza del hombre no está dada sino que, ella se fabrica según las tendencias de la época, los parámetros para la fabricación (como si fuéramos objetos), el parecer del legislador…


           Así pues, es como el aborto era delito en Colombia hace 6 años y ahora, porque al legislador le parece, es un derecho fundamental. Ahora las mujeres pueden decidir sobre la vida del no nacido, pero ¿los derechos de los niños no prevalecen sobre los de los demás? El argumento de los abortistas es que, el no nacido es un feto – dícese de feto “Embrión de los mamíferos placentarios y marsupiales, desde que se implanta en el útero hasta el momento del parto.” (Española R. A., 2005) –, argumento que da risa porque surge la pregunta: ¿el hecho de no haber nacido lo hace un individuo de una especie no humana? ¿A qué especie pertenece entonces el feto cuando está dentro del útero de la mujer?

             Lo único que cabe pensar es que, durante nueve meses que demora la gestación, el no nacido no es ser humano y apenas es separado por completo de la madre, hay un cambio abrupto en su esencia y se hace humano, ¡se presenta una mutación en cuestión de ¿minutos, segundos? ¿Cuánto demora un parto? Sin embargo, el aspecto del individuo es el mismo antes y después del procedimiento… Interesante…

            En el siglo XXI, no es la naturaleza y la dignidad humana lo que está determinando las normas, son las normas las que están determinando la naturaleza y la dignidad del hombre. ¡El mundo al revés! Me pregunto, cómo hacemos para relacionarnos a los dos años de edad, en el jardín, cuando ni siquiera sabemos leer la palabra mamá y los parámetros de comportamiento están escritos, no en la conciencia de cada hombre, sino en la Constitución Política de cada Estado ¿alguien puede explicarme? Creo que soy anormal… No necesité leer el Código Penal para saber que robar, matar, calumniar, engañar y agredir física o verbalmente a la gente, entre otras cosas, es indebido. ¿Soy superdotada o las nuevas tendencias no tienen fundamento porque ellas mismas se caen de su peso?

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BIBLIOGRAFÍA

Española, R. A. (2005). Diccionario de la Real Academia Española - Vigésima segunda edición. Recuperado el 19 de Abril de 2011, de Diccionario de la Real Academia Española - Vigésima segunda edición: descubrir

Española, R. A. (2005). Diccionario de la Real Academia Española - Vigésima segunda edición. Recuperado el 19 de Abril de 2011, de Diccionario de la Real Academia Española - Vigésima segunda edición: feto

Kelsen, H. (2005). Teoría Pura del Derecho. Mexico D.F.: Porrua.

Rees, L. (2005). AUSCHWITZ. Los nazis y la "solución final". Barcelona: CRÍTICA.